La internet como método de aprendizaje
(más contras que pros)
Mucho se ha hablado sobre las grandes cualidades que posee la web para el aprendizaje, gracias a google por ejemplo podemos acceder a casi cualquier información con sólo un clic, podemos encontrar fotos, biografías, artículos, tareas, etc. sin tener que acudir a una biblioteca, sin tener que acceder a su base de datos y luego buscar con cuidado el libro en unos estantes grandísimos, mirando el papel donde anotamos el número de la serie del libro y el estante a la vez para ver que no se nos pase por atolondrados; en esto podríamos demorarnos algunos minutos, algunos perezosos irán a la biblioteca, buscarán su libro y saldrán pensando que perdieron 10 minutos de su vida buscando algo que debería ser más rápido de encontrar. Efectivamente en internet podemos buscar la información desde la comodidad de nuestras casas, parados, acostados, en pijama o desnudos y además comiendo (en la biblioteca no nos dejan comer). Además para los profesores que nos piden bibliografía, encontramos buenos artículos hechos por excelentes teóricos, y ni qué decir de los e-book. Así entonces podemos leer El Quijote y tener mil pestañas abiertas, con conversaciones de messenger y leyendo a la vez las publicaciones del facebook. Podemos encontrarnos entre varios para hacer trabajos, podemos hablar con nuestra prima en Australia por skype gratis, etc.
Ahora tengo que remontarme al pasado, mucho más atrás de Cristo, porque quise escribir este prospecto de artículo gracias a los griegos, ellos que al final no son más inteligentes que nosotros, sino que pensaron primero, ya habían vaticinado de alguna forma lo que significaría algo como la internet. Se trata de la escritura, al parecer los griegos odiaban la escritura, ¿por qué? Bueno, según ellos la escritura era terrible porque significaba la pérdida de la memoria, antes de que existiera la escritura en la Grecia antigua lo que hacían estas personas era llevar su mitología en la mente, recordándola una y otra vez y contándola a sus hijos y a todo quien estuviera dispuesto a escuchar, las cosas que sabían o que aprendían quedaban en su memoria, los números, los mitos, su filosofía. En este momento tal vez nos parezca increíble que hubieran personas que aprendían y memorizaban tantas cosas, esa es precisamente la consecuencia de que tengamos internet.
Gracias a la escritura podemos precisamente saber cómo pensaban los griegos, podemos leer las biografías de los hombres ilustres, podemos conocer la historia, lastimosamente la escritura nos llevó a no tener que aprendernos todo de memoria, yo no recuerdo qué aprendí cuando vi integrales en el grado once, no recuerdo los significados de algunas palabras e incluso algunas veces no recuerdo la tabla del 7, esto se debe en gran medida a la escritura, gracias a ella tenemos el conocimiento en nuestras manos, pero no en nuestras mentes.
Lo mismo pasa con internet, el mundo está tendiendo a la inmediatez, buscamos una información específica, la leemos, la utilizamos y luego la deshechamos y la olvidamos, eso conlleva a que cuando no la recordemos y la necesitemos de nuevo tengamos que volver a buscarla una y otra vez, lo que nos quita si lo miramos en retrospectiva demasiado tiempo. No sólamente esto, además al leer y tener muchas páginas abiertas lo que provocamos (y eso que no soy científica) es que nuestras mentes no retengan nada de lo que estamos leyendo, tal vez nos importa más el chisme que nos están contando por messenger que la consulta que estamos haciendo, y eso nos lleva a que nuestra memoria vaya perdiendo su carácter poco a poco...
Ojalá por culpa de esta inmediatez no nos vayamos a olvidar muy pronto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario